Las cinco fases del liderazgo

Las personas desean que muchas cosas sucedan. En su plano emocional, en el plano social y en el plano económico. Pero la claridad en el camino a recorrer para hacer que “cualquier cosa suceda” es poca o a veces nula. Por ello como parte de un ejercicio personal te comparto un modelo para que comprendas las cinco fases para reencontrar, resignificar y ejecutar tu liderazgo.

Fase 1: Conciencia primaria

El sentimiento que habita en nosotros mismos de querer cambiar lo que sucede a nuestro alrededor, es el capital semilla del liderazgo. Esta fase primaria, alberga siempre dos emociones encontradas que se retroalimentan en un círculo vicioso: descontento y deseo.

Fase 2: Reconocimiento Personal

Cuando creé el modelo explicativo, tuve que definir las principales diferencias entre la anterior fase y esta segunda. La intención era mostrar de manera clara que esta segunda remite específicamente al reencuentro y reclamo de las capacidades, habilidades y talentos no explotados por los individuos, en cada plano. Mismos que forman parte de su liderazgo personal.

En la fase del reconocimiento personal, se ve “la luz al final del túnel” y los individuos pueden tener en distintas medidas una idea más o menos clara de dichas capacidades, habilidades y talentos pero pocas veces o casi nunca de la forma de hacerlos efectivos. En esta fase se trabaja en descubrirlos de manera clara y reconocerlos.

Fase 3: Propósito

En esta fase las personas tienen muy bien ubicadas ya las características o cualidades personales (al menos en ciertos ámbitos de ejecución) y lo que se puede conseguir con ellas. Es una fase de adquisición de sentido a nivel personal y de empoderamiento.

Esta fase se da al reconocer que tienen las cualidades para ejercer su liderazgo pero no encuentran todavía un sentido claro personal que les impulse y motive a conseguir, ampliar y dirigir el mismo.

Fase 4: Dirección y sentido

Una vez que se consigue el propósito y el líder tiene clara su trascendencia personal e implicación en el quehacer cotidiano, la fase de dirección entra cuando se sabe cuáles herramientas se emplearán conociendo como hacerlas transferibles y mostrando claramente la puerta y ventana del lugar en el que se habita, en planos emocionales, personales y laborales.

Fase 5: Ejercicio en descubrimiento

Fase donde habitan las personas que ya son líderes claros, realizan las actividades que quieren con una pasión y sentido únicos. Emplean sus habilidades de forma transferible constantemente y se permiten errar sin miedo o temor. Realizando los ajustes necesarios. Esta es la fase de los resultados en donde el único obstáculo es recordar que todo debe ser aprendizaje y emplearlo a favor.

Las personas en esta fase ya se subieron al escenario de su propia vida y son dignas de llamarse ejemplo, simple y sencillamente porque están arriba del ring de la vida, o actuando la obra de la vida con el personaje que saben que son.

Fuente: siempre.es/frases/

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