Pautas para desarrollar la intuición en los negocios

1. Autoevalúate

Los sesgos mentales, los prejuicios, los marcos culturales y educativos son fundamentales a la hora de tomar una decisión, porque condicionan la forma en que recabamos la información o porque nos conducen a conclusiones erróneas. Por eso, conocer nuestras limitaciones es fundamental y este autoanálisis debe incluir, también, la identificación e interpretación de nuestras emociones, para diferenciar qué parte de la sensación que notamos corresponde a una emoción o a una señal de alarma intuitiva. “Tu intuición te puede decir cosas conflictivas, no siempre está claro y hay un montón de gris.

Esta es la razón por la cual es importante mejorar tu autoconciencia, para escuchar y comprender mejor nuestros instintos e intuiciones”, confirma Stuart Jones, fundador de Coworkation. “Hace tres años tuvimos unpartneren Singapur. Era la forma más directa y segura que teníamos de entrar en Asia. La empresa que iba a gestionar el negocio nos parecía seria y tenían la recomendación de un buen amigo. Pero fue un rotundo fracaso y nuestro paso por Singapur duró menos de un año. Me dejé llevar más por las ganas que por la intuición”, recuerda Fagundo. Es importante ser consciente de las capacidades reales de la organización antes de adoptar ninguna decisión.

2. Valora la experiencia

Como insiste Pedro Subijana, propietario y chef de Akelarre, “intuición sin experiencia es poco menos que un milagro. Hay algunas personas que pueden tener una innata capacidad de ver más allá sin experiencia. Pero son la excepción que confirma la regla”. Para Olivé, “la intuición es como la suma de la experiencia previa en la gestión, experiencia previa en las decisiones acertadas y desacertadas y el análisis
 del entorno”. Algo en lo que coincide Rodrigo del Prado, cofundador y director adjunto de BQ: “Cuanta más experiencia tengas, más fácil te será ver las cosas de manera intuitiva”. Alberto Alcocer, director de SocieTIC Business Online, lo tiene claro: “La experiencia es el mayor aval para la intuición porque las vivencias pasadas te permiten ver las cosas desde otra perspectiva. Hace un año lanzamos dos nuevos servicios en la empresa. La experiencia nos hizo ver el nicho de mercado y la intuición apoyaba a la hora de definir el producto concreto. Al final fue todo un éxito.” Para Meinrad Spenger, CEO y fundador del Grupo Masmóvil, la mejor manera de desarrollar la intuición es “con mucho conocimiento sobre el sector, experiencia, buena comunicación y, sobre todo, confianza en uno mismo y en tu equipo”.

3. Elimina la sobreconfianza

Confianza sí, pero con mesura, porque no hay mayor peligro para la intuición que la sobreconfianza. “Nuestro mayor error fue lanzar la segunda línea de negocio, Eventbis, destinado a eventos pequeños. Pensamos que íbamos a poder aprovechar muchas sinergias y a crecer muy rápido y fue un error que nos costó muchos recursos. Nos falló la intuición porque nos dejamos llevar por el exceso de confianza de lo bien que nos había ido anteriormente”, recuerda Michelena. Algo que también le ocurrió a Clemente Cebrián, cofundador de El Ganso, para quien “la intuición es una mezcla de creer en el proyecto en un momento concreto junto con las personas que lo desarrollas, pero falla cuando te basas al 100% en ella. A nosotros nos pasó, cuando nos dejamos guiar por la intuición con un agente en Francia y nos confundimos…” Sergio Bernués, CEO de Marketing de Pymes, también lo ve así: “En la práctica, la intuición tiene más importancia de la que pensamos porque nos permite responder de forma rápida ante determinados eventos, pero hay ocasiones en las que está sobrevalorada y nos lleva a tomar decisiones equivocadas debido a la carencia de una reflexión previa”. Así que asegúrate de que recabar y analizar toda la información necesaria antes de seguir la intuición.

4. Asume el error

A veces detrás de una mala decisión puede esconderse la incapacidad para aceptar el error que nos impide escuchar la intuición, como le ocurrió a Olivé: “En cierta ocasión me involucré en una compañía que estaba lanzando un amigo mío porque creía en la persona. Los hechos demostraron que una cosa era lo personal y otra lo laboral, pero durante dos años seguí apoyándolo a pesar de los resultados. ¿Qué falló? No aceptar una derrota: tienes
 que luchar cuando lanzas un negocio, pero tienes que asumir cuando te equivocas”. Para Seb Chartier, CEO de CreaVenture y fundador del Salón MiEmpresa, “superar el miedo al fracaso quizás sea uno de los factores que podría hacer mejorar la efectividad de tomar estas decisiones intuitivas. Cuanto más dispuesto estemos a salir de nuestra zona de confort, más probabilidades tendremos de dejar libre nuestro espíritu
 y seremos capaces de ser más intuitivos”. Una apreciación que es extensible a las compañías. “En las grandes organizaciones está muy penalizada la equivocación y por esto es muy difícil tomar decisiones intuitivas. En cambio, no innovando puedes mantenerte en el trabajo e incluso progresar”, critica Olivé.

5. Realiza un ‘check list’ cuidadoso

Uno de los obstáculos más grandes para que la decisión intuitiva sea efectiva puede venir de la mano del llamadofreno de la teoría preconcebida:si yo he decidido anticipadamente que quiero invertir en este proyecto, que me quiero aliar con este emprendedor o que la adquisición de esa filial va a ser fundamental para mi crecimiento, toda la información que recabe estará sesgada y encaminada a demostrar que mi decisión es la correcta. Pero no será intuitivamente ni analíticamente acertada. Como señala Miguel Ángel Gil, CEO de Open Car, “si queremos convencernos de que nuestra intuición es la correcta, siempre lo conseguiremos pero ello no significa que lo sea. Cuando no la complementamos con un análisis posterior mucho más exhaustivo y, sobre todo, objetivo, de la realidad, perderá efectividad”. Para combatirlo, debes asegurarte de que has sido objetivo a la hora de recabar la información necesaria. El Nobel Daniel Kahneman propone hacerte una check list antes de tomar una decisión y hacerte las siguientes preguntas sobre los datos recabados: ¿Es información independiente y de calidad? ¿Procede de varias fuentes o de una? ¿Puede estar influenciada por personas relevantes de mi entorno?…

6. Ponte en el peor escenario

La aversión al riesgo es uno
de los frenos más fuertes a 
la intuición. Nuestro cerebro activa 24 áreas más ante una decisión de resultado incierto que ante una decisión de resultado negativo, con lo cual nos va a empujar a mantenernos como estamos, aunque sea mejor lo desconocido. Si a ello unimos el sesgo marco, es decir, el sobreconservadurismo de nuestro cerebro cuando se le plantean decisiones en términos de ganancias, el conflicto está servido. Como
 se lamenta Arantza M. Huarte, directora general de Miramami, “muchas veces no dejamos que la intuición nos condicione por miedo. El miedo puede llegar a frenar y a obligarte a dejar de tomar decisiones que sí sentíamos que podían funcionar”. “Hay que entender que siempre existe un riesgo y asumirlo. Intuir que te vas a equivocar y equivocarte, también forma parte del proceso de aprendizaje”, recuerda Spenger. Para combatirlo, plantéate la decisión en términos de pérdidas y de riesgo conocido, para que tu cerebro no se ponga nervioso. Es decir, “si adopto esta decisión el peor escenario es este” o “si no tomo esta decisión, van a caer los resultados, voy a perder productividad…”. El experto en toma de decisions Gary Klein propone la estrategiapremortem: “Cuando un proyecto va mal, se analiza como si fuese una autopsia,postmortem. Yo propongo imaginar que tienes una bola de cristal y que ves que el proyecto ha fallado, tómate dos minutos para ver por qué”. De esta manera puedes anticipar los escenarios negativos posibles.

7. Establece cortocircuitos emocionales

La intuición necesita de la calma para tomar la decisión correcta. Como explica Xavier Gabriel, “la intuición siempre será errónea si precipitas la decisión o cuando estás viviendo momentos de debilidad, donde las adversidades fluyen solas, o en momentos demasiado eufóricos”. Para combatir este freno, plantéate un cortocircuito, uncircuitbreak, para recuperar el control de tus emociones. Cuenta hasta diez antes de seguir adelante con una decisión y si, finalizada la cuenta atrás, sigues considerándolo igual, da el paso.

9. Realiza un doble argumentario

La necesidad de racionalizar
 y explicar verbalmente todas las decisiones puede hacernos abandonar intuiciones muy válidas simplemente porque se manifiestan de forma imprecisa. “La intuición es información que tenemos y que, a menudo, ignoramos porque no la hemos extraído de un proceso de razonamiento como estamos acostumbrados”, señala Spenger. Para combatir este freno es importante acostumbrarse a ver el lado opuesto de las cosas, hacer una doble lista de argumentos a favor y en contra, porque esta estrategia contribuye a centrar la mente, a ver todas las caras de un problema, permitiendo adoptar una decisión más acertada. “Cuando estudiamos los lanzamientos de productos, pongo a la mitad del departamento a buscar los argumentos a favor y a la otra mitad a buscar los argumentos en contra y, con la información de las dos partes, yo tomo la decisión que me pide el estómago, pero antes he podido analizar todos los ángulos del problema”, explica Ruiz de Arriaga.

10. Jaléate

Es muy importante hablarse bien, reescribir positivamente los guiones con los que te hablas a ti mismo y con los
 que hablas a tu gente. Sólo 
así podrás estimular tu parte positiva e intuitiva y la parte positiva e intuitiva de tu equipo. Es un poco la teoría de la profecía autocumplida, pero en positivo. Si nos acostumbramos a identificarnos y a identificar a tu equipo con aquellos conceptos que más favorecen nuestra actividad, nuestra inteligencia, nuestra capacidad de aventura, la predisposición trabaja a nuestro favor.

En las organizaciones, este tipo de actitud se fomenta premiando las nuevas ideas. A nivel individual es muy importante ser ambiciosos y apostar por nuestros sueños para crecer por encima de las limitaciones. Así lo recuerda, por ejemplo, María Cortés, socia y fundadora de EnClaveChina: “Al principio de nuestra andadura como empresa, la lógica empresarial nos decía que las instituciones públicas estaban fuera de nuestro alcance como clientes por nuestra corta trayectoria. Pero nos lanzamos a captar estos clientes y ahora llevamos cuatro años trabajando con instituciones de Aragón. La creencia y la seguridad en el valor de lo que hacemos nos ha hecho seguir esta intuición y el resultado realmente no ha podido ser mejor”.

11. Siéntete bien con tu elección

Cuando al adoptar una decisión se nos pone un nudo en el estómago, lo más seguro es que nuestro cuerpo nos esté avisando de que no estamos siguiendo nuestra intuición.

Y al revés, si tus pasos van acordes con lo que realmente deseas, te sentirás a gusto. Paulo Coelho, en su archifamosa obra El alquimista”, lo explicaba muy bien: “Cuando vas en consonancia contigo mismo, todo el universo conspira a tu favor”. Como explica Stuart Jones, “la intuición es importante, pero debe estar alineada con nuestra corazón. En ese caso puede ser muy potente. Al contrario, si nuestra intuición va en contra de nuestros valores o principios, entonces es una receta para el desastre.”

12. Desarrolla la empatía

Las decisiones intuitivas en el terreno social son muy efectivas porque son conocimientos largamente aprendidos, no sólo por la persona como individuo, sino por la sociedad en su conjunto desde que convive en manada. Intuitivamente somos capaces de reconocer cuándo alguien nos está engañando, cuándo nos están mintiendo o cuándo están a disgusto. Para mejorar la efectividad en este tipo de decisiones se impone hacer hincapié en el desarrollo de la empatía: a través de ella aprenderemos a contemplar la realidad como la contemplan los otros, lo que nos permitirá avanzar en la estrategia del doble listado, del cuestionárnoslo todo y nos permitirá ver y escuchar más allá de lo que solemos hacer. Se trata de ampliar todos los puntos de vista sobre el problema en cuestión.

13. Incentiva tu curiosidad

Cuando viajamos a destinos lejanos, nos incorporamos en un nuevo puesto de trabajo o nos adentramos en sectores o mercados desconocidos, nos volvemos mucho más proclives a experimentar cosas nuevas 
y, por tanto, nuestra mente se abre más. Es decir, se despierta nuestra curiosidad y esta curiosidad es la que nos anima a probar novedades, a superar nuestros límites, a autorretarnos, a descubrir cosas nuevas, a disfrutar de todos los detalles y, por tanto, a estar más alerta. Luego, la rutina del día a día nos introduce de nuevo en los límites autoimpuestos y restringe nuestra capacidad de sorpresa y entusiasmo. Oblígate, pues, a mantener esa actitud de curiosidad constante. Además de disfrutar más de lo que haces, conseguirás mantener la mente abierta a otras opciones. A nivel de equipo, una forma de mantener el espíritu inquieto de los primeros tiempos es promoviendo el trabajo por proyectos, que se renueven constantemente. Si eso no es posible, una solución es rotar los puestos.

14. Juega con los sentidos

La información, la consciente y, sobre todo, la inconsciente, penetra por los sentidos, de manera que la mejor manera de ampliarla es estimulando los cinco canales (vista, oído, olfato, tacto y gusto) para que se acostumbren a percibir más. “Packlink observó mucho. Tras sus malas experiencias con los servicios actuales de mensajería y tras dos años de intenso desarrollo tecnológico, Ben Askew-Renaut y Javier Bravo detectaron un vacío en el mercado y encontraron una oportunidad para crear una startup única en su categoría en la que hacer crecer su negocio”, explica Noelia Lázaro, directora de marketing de Packlink. Existen múltiples juegos sensoriales que te pueden ayudar a estimular los sentidos: realizar esbozos, identificar figuras en las piedras o en las nubes, practicar con los juegos de los errores, individualizar sintonías y sonidos, hacer catas a ciegas…

15. Piensa diferente

Técnicas como Scammper, Los seis sombreros de Bono, Lass Mil y una ideas, La descomposición de la cereza… pueden ser muy útiles a la hora de desarrollar la intuición porque ponen en valor nuestro hemisferio derecho. En terminología intuitiva, se trata de pensar distinto, probar caminos diferentes. O como explica Fran Monaj, cofundador de Youtalk, “el éxito reside en apostar por algo cuando hay incertidumbre. Cuando es una realidad y muchas otras empresas realizan algo que tú quieres poner en marcha, a menudo es demasiado tarde”. La expansión internacional de Ticketbis fue clave en el éxito de esta compañía y sus fundadores la emprendieron incluso contra la opinión generalizada de los que les rodeaban. “La duda era si profundizábamos en el mercado español, y así conseguir beneficios antes, o si retrasábamos los beneficios y salíamos fuera. Casi todo el mundo decía que optásemos por la primera opción, pero nosotros, mi socio y yo, decidimos crecer rápidamente fuera y salimos. Analizamos la competencia, vimos que no había nada parecido en Latinoamérica, que toda la guerra estaba en Europa y EE UU y pensamos que iba a ser
 la inversión más interesante.
 Y fue todo un éxito”, recuerda Michelena. Raúl Benito también reconoce la importancia de pensar diferente: “Una intuición reciente fue la decisión de crear a Valeria y Lorenza, que son las dos vacas más grandes de Europa y que nos ayudan en Eboca a difundir los valores de la buena leche. En contra de lo que es habitual en nuestro sector, utilizamos leche 100% y queríamos que se supiera. Desde el punto de vista presupuestario era una barbaridad y la mayoría de mis compañeros pensaban que era una locura. Aun así, decidí hacerlo y fue un rotundo éxito. El conocimiento de nuestra empresa y de la calidad de nuestros productos ha crecido exponencialmente”.

16.Cuestiona lo establecido

Avanzar por caminos no trillados es la clave para innovar. Ese salirse de los límites, romper con lo establecido, cuestionar incluso a la dirección está detrás de los grandes avances. Un ejemplo claro es la adopción del brick para el vino que hicieron en García Carrión: “Buscábamos un envase a fondo perdido y ése era el más económico y reciclable, pero a priori parecía el menos indicado, porque en aquella época sólo se venía leche en este tipo de envases. Nos lanzamos. Corrimos un riesgo muy alto porque invertimos mucho y lo apostamos todo. De hecho, hicimos como Hernán Cortés, quemamos nuestras naves para que no hubiese marcha atrás: nos deshicimos de un millón de cajas de plástico. Buscábamos llegar muy lejos con un envase barato y reciclado y funcionó. El éxito fue espectacular, tanto que ha apagado el eco de otras cosas exitosas que hemos hecho posteriormente”, explica José García Carrión, fundador y del Grupo García Carrión.

17. Anticipa

Otro camino para ser intuitivo es anticipar tendencias, cambios de mercado, de normativa, de tecnología… “Hace cinco años lo que hacían las agencias de SEO en posicionamiento web atendía más a la cantidad que a la calidad. En aquellas fechas tuve la intuición de que los paradigmas sobre los que se estaba trabajando iban a cambiar y que Google acabaría enfocándose en la detección y penalización de todas esas estructuras de optimización para buscadores tan artificiales y de poca calidad. Y decidimos ir en contra de lo que se estaba haciendo. El resultado fue que Google mejoró su algoritmo en el sentido que habíamos intuido, lo que significó que todos nuestros clientes afianzaron sus posiciones en losrankingsdel buscador, mientras otras muchas webs desaparecían”, recuerda David Boada director de Kaizen 2D Group.

18. Desarrolla la flexibilidad

En la aceptación de los errores se incluye asumir también que no siempre el modelo inicial es el mejor y que necesita una redefinición, por lo que
 es necesario ser flexibles. Es un poco lo que les ocurrió a Packlink: “Los objetivos que nos marcamos en los primeros años fue la expansión internacional. Pero, a medida que nos iban llegando pequeñas empresas a la plataforma, nos fuimos dando cuenta de que debíamos cambiar el rumbo y la propia intuición nos llevó a centrar nuestra atención en el desarrollo de Packlink PRO en los países en los que estábamos ya asentados, dejando de lado la internacionalización. Ese cambio de rumbo nos posicionó como líderes absolutos en el mercado logístico”. Así que prueba a desarrollar tu flexibilidad mental realizando ejercicios del tipo de cambiar mentalmente el color de una pared y hacerlo rápida y sucesivamente: imagínatela de rojo, luego de verde, pásala a azul… El objetivo de esta técnica es ayudar a valorar todas las opciones y aprender a ser flexibles ante los cambios.

19. Innova

No todo el mundo tiene el mismo tipo de intuición. Los hay que son muy buenos innovando, otros rastreando, otros importando… El innovador tiende a preguntarse qué ideas nuevas, qué soluciones nuevas, a qué nuevos mercados puedo dirigir mi propuesta… “De intuición y éxito rotundo ha sido el caso de nuestros zumos concentrados Tropic Rives sin alcohol, ya que creamos una categoría inexistente en España hace ya más de 30 años y a día de hoy es una categoría consolidada, con la que mantenemos una cuota de mercado del 50%”, recuerda Augusto Romero Haupold.

20. Rastrea

El rastreador es muy bueno detectando innovaciones, modelos o tecnologías que ya existen, pero que están siendo infrautilizadas o necesidades que no están siendo suficientemente satisfechas. Es quizás el tipo de olfato que más se apoya en el análisis racional, porque es capaz de percibir los detalles y de ver donde otros no ven para sacar conclusiones insospechadas. Una de las actividades que más podría identificarse con el olfato rastreador sería la de los inversores, porque detectan buenas ideas en el mercado para invertir dinero. Un emprendedor que también se identifica con este perfil sería Fran Monaj, cofundador de YouTalk: “En mi experiencia, si eres una persona inquieta, te dedicas a leer y contrastar información, puedes percibir necesidades, tendencias o ideas que se pueden aplicar o poner a prueba en tu negocio. Es muy importante este tipo de intuición que te mantiene alerta”.

21. Importa

El importador tiene mucha habilidad para detectar qué oportunidades de otros países, mercados y sectores pueden importarse al suyo propio. Eso fue lo que hicieron, por ejemplo, en YouTalk: “Hace unos años, me di cuenta de que las reseñas online estaban siendo la base de negocios de éxito: Amazon, Booking, Tripadvisor… Vi que Google estaba llevando estas reseñas a todos los negocios a través de Google Maps. Comenzamos a apostar por que nuestros clientes dejasen reseñas y esperar resultados. Hoy muchos usuarios nuestros
nos vienen por esa vía”. Ahora bien, el éxito de reciclar una idea radica sobre todo en la capacidad para adaptarla a tus clientes y al entorno.

22. Cambia la perspectiva

Como insiste Augusto Romero Haupold, “la intuición más fructífera es siempre la que va ligada a la creatividad”. En palabras de Xavier Gabriel, fundador de la Bruixa d’Or, “seguro que contradecir a la mayoría te dará la oportunidad que buscas, recuerda el camino lleno de gente, penetra en la selva y vivirás más riesgo, pero también localizarás visualmente el éxito”. En ese sentido, realiza un DAFO que te ayude a analizar un problema en todas sus dimensiones. Permite abrir la mente en todas sus capas, obligando a nuestro cerebro a buscar todas aquellas posibles implicaciones que en un primer momento se nos escapan. Y acostúmbrate a cambiar la perspectiva, a preguntarte siempre lo contrario de lo que estás buscando: en lugar de por qué hacer algo, plantéate por qué no hacerlo.

23. Sé osado

La osadía es la que está detrás de uno de los éxitos en la trayectoria de Sébastien Chartier, CEO de CreaVenture y del Salón MiEmpresa, “En 1999, cuando lancé Capital & Corporate, todo el mundo me decía que estaba loco, que era muy complicado rentabilizar una revista y que además me dirigía a un nicho de mercado (capital riesgo) que era inexistente en España. Al final, pasé de todos y me atreví a lanzarlo. Ganamos dinero casi desde el primer minuto. Vendí la compañía unos años más tarde y la revista sigue siendo líder en su nicho 17 años después. Tenía la intuición de que, aunque el mercado era naciente, iba a crecer mucho”.

24. Hazlo realidad

“En el día a día, tienes que sopesar mil variables y si te paras a analizar cada uno de esos elementos, nunca das
el paso. No hay mecanismo más rápido que la intuición, entendida como un descubrimiento personal cuando tienes muchosinputs”, afirma Arriaga. En otras palabras, 
has encontrado esa oportunidad de negocio que andabas buscando, la has analizado, has recopilado la información, pues ahoramake it happen, hazla realidad. La única forma de saber si una iniciativa puede funcionar es probando, como propone Iñaki Arrola, fundador de Coches.com y cofundador de Vitamina K, uno de los fondos de inversión más dinámicos en innovación tecnológica, “es bueno testar el mercado y, si una pequeña muestra dice que funciona, ir escalando”. Sería un poco la tendencia tan en boga del lean startup.

25. Explora

También se puede trabajar la intuición explorando nuevas posibilidades en tu propio negocio a través de otro tipo de preguntas: ¿Cómo puedo hacer más grande mi negocio? ¿Cómo puedo hacerlo crecer? ¿Cómo puedo hacerlo distinto? A veces no es suficiente con haber encontrado una oportunidad y haberla sabido gestionar, también es necesario explorar nuevas fórmulas que te permitan mantenerte, crecer y adaptarte a los nuevos tiempos. Empresas como La Bruixa d’Or, el Circo del Sol, Naranjas Lola o BQ son un ejemplo de ello: modelos que han sabido revolucionar sus respectivos mercados. Hay que saber dimensionarse de manera adecuada, informarse de lo que está pasando, ser innovador y no perder de vista nada de lo que ocurre.

26. Analiza

Como señala Gary Klein en el artículo Strategic decissions: when can you trust your guts, “si pretendes seguir tus intuiciones sin más, estás equivocado. Tienes que tomar las intuiciones o corazonadas como puntos de partida y someterlas a un análisis consciente y deliberado”. Y es que, como revela el estudioHow companies make good decisions(McKinsey Global Research), las decisiones intuitivas adoptadas sin una adecuada planificación estratégica generan hasta un 75% menos de ingresos. “Antes de crear Arriaga Asociados me arruiné por unas inversiones. Analizando qué había pasado, comprendí que no había sopesado nada. Fue una intuición no contrastada, vaga, de poco esfuerzo. Si no hay investigación y trabajo, la intuición 
se convierte en adivinación y falla”, insiste Ruiz de Arriaga. Hay casos extremos como el
 de Balbino Prieto, presidente de Nova Internacional y de Antelex y presidente del Club de Exportadores e Inversores, para quien la forma de mejorar la efectividad de la intuición es, precisamente, “reduciendo al máximo la parte intuitiva para no poner en riesgo el éxito o la viabilidad de inversiones y proyectos empresariales”.

27. Conocer para reconocer

Frank Monaj lo explica muy bien: “La intuición puede fallar cuanto más desconocedores seamos del sector en el que nos movemos. A más conocimiento en lo nuestro, más fundamentada estará esa intuición y más posibilidades de éxito tendremos”. Es una constante entre los emprendedores: cuanta más formación, experiencia y conocimientos, más desarrollada tienen la intuición en esas áreas y más fácil les resulta actuar con el piloto automático puesto y acertar. Y es que, como insiste Fagundo, “la formación es fundamental para poder tomar una decisión. La intuición nos dará el coraje que nos hace falta, pero hay que saber dónde nos estamos metiendo y no dejarse llevar por los sentimientos. La serendipia es un descubrimiento que se hace buscando otra cosa. La intuición acertada es algo parecido a una suerte que empieza levantándote a las siete de la mañana, trabajando, tomando experiencia y formándote”.

28. Desconecta

Para hacer accesible la intuición, la información inconsciente, es necesario desconectar la mente consciente. “Mi capacidad intuitiva se desarrolla porque todos los días hago meditación y eso me ayuda mucho”, explica Ruiz de Arriaga. Stuart Jones aboga por practicarmindfulness. Hay muchas herramientas que permiten la desconexión del consciente, como la relajación, la visualización, la meditación, la técnica de los decisores… Una de las más sencillas es la incubación: consiste en recabar toda la información sobre la decisión y, una
vez analizada, dejarla incubar, realizando una actividad diferente. Pasado un tiempo el inconsciente te dará la respuesta.

29. Haz caso a tus tripas

Una vez verificada la validez de a información recabada, haz caso a tus impresiones, a tus tripas. “Mi socia, mi mujer, que se ocupa de la administración, en dos ocasiones tuvo la intuición de que una alianza con un socio mucho más poderoso que nosotros podía ser fatal y se negó. Aquel socio cayó inexplicablemente y nos hubiera arrastrado”, recuerda Subijana, que no dudó en aceptar esa intuición. Sin embargo, es más fácil ignorar esas señales de alerta porque no son verbalizables y especialmente cuando van contra el análisis racional. Como les pasó a Iñaki Arrola o a Stuart Jones. “El día antes de realizar mi primera inversión mi mujer me dijo:No te alíes con esa persona, no le envíes el dinero. No sé por qué, pero no me fío”. Yo seguí adelante porque todos los aspectos numéricos apoyaban la inversión y al final fue un fracaso total que me llevó a perder todo lo que había invertido. Ahora sé que, después del análisis, hay un punto relevante ‘de tripa’ al que hay que hacer caso”, reconoce Arrola. En el caso de Jones, “contratamos a alguien para dirigir nuestra nueva empresa. Ella marcó todas las cajas correctas -experiencia profesional, ambición, trabajadora, inteligente-, pero había algo en su actitud que me envió una señal de advertencia. La ignoré. Al final fue un desastre”.

30. Comunica y contrasta

¿Cómo explicar por qué te has decidido por un negocio o por una decisión, cuando quizás
 lo que te ha movido a ello no es más que un cosquilleo en
 el estómago? Éste puede ser uno de los grandes frenos de la intuición. Tranquilo. No se trata de verbalizar las razones que te han impulsado a tomar una decisión, sino de argumentar la decisión en sí, apoyarla en una explicación lógica.

“La intuición te permite generar una hipótesis, pero luego debes contrastar esta intuición y ver 
si es acertada o no”, insiste Arriaga. Algo en lo que también coincide Monaj: “Una vez que percibimos algo que nos da algún indicio de forma intuitiva, lo ideal es contrastarlo lo más posible con certezas y datos objetivos. A nosotros nos falló la intuición por no contrastarla con las necesidades reales del mercado”.

31. Verifica tus intuiciones

Aunque parece una pautaa posteriori, lo cierto es que nuestra capacidad intuitiva se ve potenciada cuando recibimos un feedback positivo sobre lo acertado o no de seguir esa corazonada. Es más fácil detectar si te has equivocado 
al no seguir una intuición que cuando la seguimos, porque cuando nos equivocamos analizamos las razones que nos han llevado a ese error, pero cuando acertamos rara vez reflexionamos sobre por qué tomamos la decisión que ha sido acertada. Y eso es un error: hay que verificar las intuiciones siempre, tanto si acertamos al seguirlas como si nos equivocamos. Algo que corrobora Cabiedes: “La intuición funciona en entornos donde puedes desarrollar una asociación causa-efecto y tener feedback de calidad rápido y simple y con posibilidad práctica”. Una buena forma de hacerlo, bien sea a nivel individual como colectivo, es creando un archivo de las decisiones, tanto las exitosas como las que no lo han sido, con su respectivo análisis.

32. Déjate asesorar y pide consejo

A veces no somos lo suficientemente objetivos para discernir si estamos ante una corazonada o ante una simple impresión. Por eso es bueno someter la intuición al juicio de otras personas y pedirles que expongan los puntos débiles o negativos de tu propuesta. Además, el trabajo en equipo facilita la interacción de varias formas
 de pensar y, de esta manera, se multiplica la información que se puede acumular y que puede originar más formas
 de intuición. En el estudio 
How companies make good decisions, de McKinsey Global Survey, se recoge que las decisiones iniciadas y aprobadas por la misma persona generan los peores resultados financieros, lo que indica el valor de la discusión entre varios. Como explica Fran Monaj, el fundador de YouTalk, “es bueno consultar con terceros, puede reforzar nuestra intuición o disuadirnos para no malgastar recursos de tiempo y dinero”.

33. Y practica

Como insiste el socio de Cabiedes & Partners, “la intuición mejora, primero, utilizándola en su ámbito adecuado y, segundo, con la práctica. La razón por la que un experto detecta una falsificación es por mucha práctica, por mucha experiencia, por muchofeedback,por muchas oportunidades para haber aprendido. Se desarrolla con la práctica, con la prueba y así te conviertes en un experto que ha aprovechado la intuición con un uso continuado”.

Como defiende el presidente de la multinacional española de bebidas Rives, Romero Haupold, “para ganar en efectividad, la intuición requiere de entrenamiento. Y equivocarse, por supuesto, para seguir aprendiendo y poder acertar de pleno en las siguientes decisiones intuitivas, Es un entrenamiento de cara a una decisión futura.” Así 
que nuestro consejo es claro: no te olvides de practicar tus habilidades para hacerlas sistemáticas y que funcionen casi de modo intuitivo. Igual que ocurre cuando aprendes a andar.
 Es algo tan sencillo como convertir en mecánico los nuevos conocimientos que vamos adquiriendo a base de repetirlos y repetirlos.

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