Tips para pedir un aumento de sueldo éxitoso

En la vida laboral no suele obtenerse en automático lo que se merece. Se obtiene lo que se pide, se negocia y se justifica desde la perspectiva de los resultados que produces en una organización. El dinero bien ganado es un eco del valor que generas. Pedir un aumento de sueldo es, en el fondo, una conversación de negocios. El que pide debe tener claro qué y cuánto aspira a lograr, estar bien preparado para justificar ese costo y tener estudiados los impactos en su vida de los distintos desenlaces posibles.

Quien responde a nombre de la empresa debe tener lo más claro posible el valor específico que su interlocutor genera al negocio, en qué proporción puede estirar la compensación integral del puesto y dónde está el punto económico óptimo de la relación. Muchos factores pueden intervenir en una negociación de sueldo.

Tres consejos para pedir un aumento de sueldo:

1) No es el tiempo que dedicas al trabajo, sino los resultados que produces.- Empezar una discusión de tu paquete de retribución sobre la base de que trabajas muchas horas no es óptimo. Si no puedes con la suma de tareas en tus manos, es posible que estés enfrentando un desbalance de tu carga de trabajo y necesites ayuda o bien que estés mostrando incapacidad para la función.

2) No es cuánto necesitas, es cuánto es lo máximo que ese puesto puede pagarte.- Si la conversación sobre un posible aumento la centras en lo que dices necesitar, enfocas la discusión en tu persona y no en el máximo ingreso al que podrías aspirar con determinado resultado.

3) No es crecer el fijo, es estirar el variable ligado a resultados medibles.- Dado que vivimos en un régimen laboral en que no es posible reducir sueldos cuando el valor de las personas ya no justifica determinado monto, las empresas son estructuralmente cautas a la hora de subir las compensaciones fijas a cualquier empleado, por bueno que éste sea. En discusiones de aumentos, suele ser más viable discutir bonos o compensaciones variables ligadas a resultados medibles, que incrementos o retabulaciones basados en conceptos etéreos como ‘le hecho muchas ganas a mi trabajo’.

Con independencia del tamaño y capacidad económica, la mayoría de las empresas tienen el interminable reto de pagar sueldos competitivos a colaboradores competitivos. Si tú eres uno de esos empleados que agrega valor constante y cuyos conocimientos y habilidades resultan difíciles de reemplazar, encontrarás oídos más proclives a compensarte más y mejor. Pero hay que pedirlo y negociar bien. Si no hay respuesta, más temprano que tarde te darás cuenta de que tu ciclo en esa empresa terminó y será momento de buscar oportunidades en otros lados.

Fuente: Quesignifica.tv/billetes/

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